El cuento de las segundas oportunidades no ha tenido un final feliz para David Cuéllar. El jugador navarro, que regresó el pasado verano a Bilbao después de dejar al Athletic hace seis años en busca de minutos, rescindió ayer su relación contractual con el club rojiblanco para comprometerse por dos temporadas con el Murcia de Javier Clemente. El extremo, al que todavía le restaba un año de contrato, apenas ha contado para Joaquín Caparrós y ha preferido buscar una salida antes de pasar otra campaña en blanco.
En una entrevista concedida ayer a Punto Radio, Fernando García Macua aclaró que la rescisión se cerró de «mutuo acuerdo» y «sin coste alguno para el club», con el consiguiente ahorro de la ficha. El presidente del Athletic resaltó el el compromiso del jugador, que «vino en una situación muy difícil para el equipo», y le definió como un «gran profesional». Cuéllar ya quiso irse en el mercado de invierno, al Córdoba o el Tenerife, pero las negociaciones entre los clubes no llegaron a buen puerto.
Macua indicó que, «para el bien del Athletic», en la demarcación de Cuéllar «surgió la grata sorpresa de Markel Susaeta», canterano al que Caparrós convirtió en titular. El presidente aseguró que el navarro «estaba dispuesto a marcharse» incluso antes de tener una oferta concreta, como la del Murcia, «porque estaba convencido de que encontraría equipo».