El Athletic ultima un proyecto para mejorar el trabajo con su cantera. El plan recoge la profesionalización de más entrenadores de los equipos inferiores rojiblancos. Los técnicos de los dos equipos juveniles y del cadete de segundo año tendrán «dedicación plena» a su labor, según ha revelado el vicepresidente primero, Joseba Inchaurraga. Desde el cadete de primer año hacia abajo, se permitirá no obstante a los entrenadores compatibilizar su tarea con sus trabajos al margen de la entidad.
El ambicioso proyecto se ultima estos días y se está a la espera de que los entrenadores afectados resuelvan sus situaciones con sus empresas para presentarlo, acto que se celebrará el martes.
La junta entiende que a partir de cadetes de segundo año -los chicos de 15 años- hay que aplicar una metodología de trabajo muy similar a la de los equipos profesionales. El pasado curso los muchachos de la categoría inferior, los cadetes de primer año de la Liga Vasca, ya realizaron dobles sesiones de entrenamiento, mañana y tarde, en el tramo final del curso. Lo pudieron hacer gracias a que se escolarizó a 16 de los 20 jóvenes de la plantilla en el colegio privado La Salle, ubicado en Deusto. Ahora que jugarán su último año de cadete mantendrán el mismo modelo de trabajo.
Con esta iniciativa el club de Ibaigane, que es quien paga la educación de los jóvenes, pretendía aumentar las cargas de trabajo y tener un mayor control sobre su desempeño escolar.
Ahora el proyecto se amplía a los dos equipos juveniles, cuyos integrantes se matricularán también en La Salle. Tener a la mayor parte de sus jugadores en el mismo colegio permite planificar una jornada de trabajo más amplia. Completarán 30 horas lectivas a la semana y podrán ejercitarse al menos en 16 sesiones matinales más al mes.
Una vieja idea
Además, el club prescindirá en uno o dos años de sus dos equipos alevines. A cambio controlará a 16 plantillas de esta categoría que se repartirán entre los Centros de Alto Rendimiento que se pondrán en marcha en Vizcaya y en provincias limítrofes en las que haya clubes convenidos. «Estamos dando pasos importantes. Nuestra mejora como club tiene que centrarse en la formación. Debemos dejar una metodología de trabajo, que quede escrita, de manera que quien llegue tenga una base de trabajo que pueda mejorar con sus aportaciones», indicó Inchaurraga, el hombre fuerte de la junta en lo que respecta a la cantera, a 'Radio Popular'.
Esta idea de profesionalizar a los entrenadores juveniles y del cadete de segundo año ya fue presentada hace unos años por Txema Noriega, coordinador de Lezama, y Edorta Murua, metodólogo de la cantera rojiblanca entonces, aunque no fue aplicada por las juntas de Fernando Lamikiz y Ana Urquijo.