EL ANÁLISIS/ Queda el orgullo (Andoni Ayarza) |
|
ANDONI AYARZA
|
|
|
|
|
|
A este Real Murcia, consumado el descenso, no le queda ya otro clavo ardiendo que aferrarse al orgullo para terminar con dignidad una temporada para el olvido. Quizá el ejemplo más cercano y reciente resida en el comportamiento del Levante, un conjunto casado con los problemas desde el inicio de la competición, virtualmente descendido desde mediado el campeonato y, aun con todo, protagonista del descalabro de un buen número de equipos que no calibraron en su justa medida el valor de la honra en un vestuario.
Ahí radica la principal trampa de este encuentro para los leones. Cualquier tipo de relajación desembocaría en una lamentable decepción. Y si algo necesita este equipo y, por ende, este club es seguir alimentando esa ilusión que, sin duda alguna, ha nacido en los últimos meses. A partir de ahí, salvado este escollo, todo apunta a un claro candidato al triunfo: el once de Joaquín Caparrós.
Eso sí, un Athletic que, además de los ingredientes aliñados por lo racial, deberá destapar esos otros talentos futbolísticos, más ligados al aspecto técnico, que nos han rescatado de la oscuridad; pero que como comprobamos en el último envite frente al Mallorca prácticamente se diluyen cuando se descuidan el ritmo y la intensidad. Y es que este equipo, del mismo modo que no debe apostarlo todo al combate físico, tampoco puede ni sabe jugar al paso.
Y enfrente, como ya hemos apuntado, un Real Murcia en el que únicamente la insultante mezcla de calidad y juventud de Dani Aquino -17 años- ha sembrado alguna luz de cara al futuro. Y es que tras su último y brillante ascenso llegaron con la intención de quedarse. Un nuevo estadio, una creciente e ilusionada masa social, un buen número de contrastados, caros y a la postre decepcionantes fichajes -Mejía, Regueiro, Pablo García, Baiano -.
Finalmente, nada ha sido suficiente para lograr la permanencia en un año tan singular para los murcianos como el del centenario del club 'pimentonero'. Durísimo varapalo para este segundo y ambicioso proyecto de todo un clásico del fútbol español como Jesús Samper que, tras la destitución del técnico del ascenso, Lucas Alcaraz, tiró de otro clásico de los banquillos y viejo conocido como Javier Clemente para remediar una situación que empezaba a amenazar tragedia y que con el técnico de Barakaldo no ha hecho sino confirmarse. En fin, resulta evidente que hoy podemos escribir el epílogo a un sueño, pero tampoco lo es menos que también podemos regarlo. La elección está clara y el camino también: ganar en la Nueva Condomina.
|
|
|