Festival hacia Europa |
Un Athletic memorable destroza con una exhibición de calidad al Valencia y queda al borde de alcanzar una plaza en la Copa Intertoto
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J. ORTIZ DE LAZCANO
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CANAL ATHLETIC. Fernando Llorente, en la imagen marcando su primer gol al Valencia, fue ayer uno de los grandes protagonistas. / REPORTAJE GRÁFICO: FERNANDO GÓMEZ, MITXEL ATRIO Y BORJA AGUDO
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El Athletic logró ayer de largo su objetivo principal, amarrar una victoria que le lance hacia la Copa Intertoto. Lo hizo además con una victoria por aplastamiento al Valencia, un trazo muy seductor y jugadores que ofrecieron una partitura inolvidable. Es el caso de Llorente, en plan estelar con dos goles;Javi Martínez, auténtico capo del centro del campo; Joseba Etxeberria, que participó como asistente en tres de los tantos bilbaínos; y Amorebieta, que ante la baja de Ocio hizo las veces de gran líder de la retaguardia.
La determinación y confianza del Athletic fue tan rotunda como famélico resultó el Valencia. A los de Koeman les faltó de todo, fútbol, físico y entrega. Pese a la salida de Morientes y Joaquín en el descanso, fue incapaz de cambiar el guión y acabó el partido como lo empezó, con un pasotismo total.
La suprema firmeza del Athletic le permitió volver a lograr una goleada en casa. En cuanto se ha liberado de la amenaza del descenso este equipo ha demostrado que es capaz de hacer fútbol de salón. Su juego nunca tuvo dobleces, fue directo y entusiasta.
Reapareció una versión del Athletic que se había ido con Ernesto Valverde. Un partido tan antológico no se recordaba en el campo bilbaíno desde que el hoy entrenador del Espanyol dirigía a los rojiblancos. El dato es elocuente: desde el 22 de diciembre de 2004, los rojiblancos no ganaban por cuatro goles de diferencia en su campo. Entonces, pasaportaron al Mallorca con un 4-0.
El Valencia se convirtió en un muñeco en manos rojiblancas, desbordado en cada jugada. El balón sólo conocía las botas de los rojiblancos, que lo manejaban a su antojo. Amorebieta sacaba desde atrás con lucidez, Javi Martínez se movía con agresividad en el centro, Etxeberria la jugaba con sabiduría y buscando siempre la ventaja y Llorente ponía la puntilla. La actuación de todos los rojiblancos fue magnífica, pero la de estos cuatro jugadores resultó determinante y contagió a sus compañeros.
El valor de Llorente
Ellos encarrilaron el triunfo y permitieron además a otros jugadores que se sintieran protagonistas en el tramo final. Asegurada la victoria, los rojiblancos se pudieron dedicar a las causas particulares, como hicieron Iraola, que marcó su primer gol, y Aduriz, que reinvindicó con otro más minutos de juego.
El que abrió la goleada fue Javi Martínez y la continuó un Fernando Llorente en plan estelar. A partir de su toque de clase, los rojiblancos pasaron por encima del campeón de Copa y dictaron la sentencia de Ronald Koeman, a quien ya sólo le queda esperar su despido en las próximas horas.
Llorente llevaba seis partidos sin marcar. Pero ya nadie discute su inmenso valor como delantero referencia de este equipo. Por fin se siente con galones tras un curso magnífico. Con la confianza que da la continuidad supera con tranquilidad las rachas sin gol.
Llorente ve cómo con Caparrós el equipo juega para él, como hacía antes para Urzaiz. A los compañeros les ofrece sensación de seguridad. Saben que cada día comete menos errores y que es más determinante en el área. El partido de anoche vale como ejemplo. Sirvió a Javi Martínez la asistencia del 1-0 y logró otros dos goles en jugadas de nueve puro. En el primero de ellos metió la puntera a un medido pase de Etxeberria y en el segundo, tras intentar una vaselina, peleó por el rechace de Mora hasta marcar.
Nadie mide el valor real de un jugador como sus propios compañeros. Cuando Caparrós optó por relevarle a falta de 20 minutos, con el partido sentenciado y para darle descanso, los futbolistas rojiblancos rompieron a aplaudirle.
El partido permite además al vestuario despejar las dudas. Ya desde el arranque, el equipo rojiblanco quiso zanjar el debate sobre su actitud en La Coruña. En el fútbol las opiniones se emiten según el viento de los resultados. El 3-0 de Riazor hizo sospechar que los rojiblancos habían bajado la persiana de la campaña para echarse a sestear. Sin embargo, los recelos desaparecieron anoche desde el minuto uno. El Athletic saltó al campo encendido, rebosante de motivación y decidido a llevarse al Valencia por delante.
La jornada deja al Athletic en su mejor posición de la campaña. Con el Almería no inscrito, la lucha por la Intertoto se librará entre los rojiblancos, Deportivo y Espanyol, empatados a puntos todos ellos. Este equipo parece capaz de ofrecer más. Después de dos años pésimos, ahora todo son grandes noticias en el Athletic.
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