Un centro del campo de muchos quilates |
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R. B.
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ALEGRÍA. Jugadores del Getafe celebran el pase a la final. / EFE
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El Getafe posee un centro del campo envidiable. Polivalente, con una mezcla de juventud y experiencia, está siendo el pulmón de un equipo diseñado para crear y generar peligro. Algunos técnicos ya se han atrevido a decir que se trata de una de las mejores medulares de la Liga. En estos momentos, hay dos hombres que se están poniendo de moda: Esteban Granero y Rubén de la Red. Formados en las categorías inferiores del Real Madrid, se han convertido en dos piezas fundamentales en el engranaje futbolístico de Michael Laudrup.
Granero, a sus 20 añitos, es la prolongación del 'estilo Laudrup' en el césped. «Me gusta el fútbol de toque y calidad que practica el Getafe», aseguró hace poco, aunque también insistió en que «el equipo es muy agresivo en defensa, un aspecto del que se habla más bien poco». De la Red, por su parte, es un volante muy creativo y un organizador con excelente visión de juego que también tiene llegada y disparo, aunque a veces ha actuado de central. A sus 22 primaveras, es uno de los grandes activos del club que preside Ángel Torres.
Lo curioso del caso es que los dos chavales jugaban el año pasado en Segunda División, al igual que Pablo Hernández, otra de las 'perlas' getafenses. El salto de categoría no les ha impedido rayar a un gran nivel, escoltados en el centro de operaciones por los experimentados Casquero y Celestini. «Hay que dar confianza a los futbolistas», afirmó Laudrup para explicar las buenas actuaciones de Granero y De la Red. «Estoy satisfecho porque es importante para un entrenador sacar las cosas buenas de sus jugadores».
Granero, cedido por el Real Madrid, ha reconocido que el equipo «sufrió al principio», pero recordó que los buenos resultados eran «cuestión de tiempo». El joven medio advirtió de que «uno ve jugar al Getafe y se da cuenta de que es un equipo difícil de ganar». El próximo domingo, el Athletic lidiará con el desafío madrileño.
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