Horst Wein «No basta con trabajar bien, el Athletic debe tener la mejor cantera» |
«Quien no apoye mi proyecto quiere ver al equipo en Tercera», dice el alemán, apuesta de Ercoreca para Lezama
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D. S. OLABARRI
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CANAL ATHLETIC. Ercoreca y Horst Wein, ayer en Bilbao. /El Correo
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Si Juan Carlos Ercoreca gana las elecciones del día 12, Horst Wein, un experto alemán en metodología deportiva que ha colaborado con equipos como el Schalke 04 o el Inter de Milán, se encargará de realizar un diagnóstico sobre Lezama para después aplicar un modelo de trabajo «a la medida del niño», en el que primará la creatividad sobre la táctica, con competiciones adaptadas a sus características y en el que la diversión en los ejercicios adquirirá un papel determinante.
-¿Cuáles son las bases de su proyecto?
-Jurgen Klinsmann, campeón del mundo con Alemania, dice que el fútbol es uno de los deportes menos desarrollados. En realidad, tiene un retraso de unos 20 años sobre el baloncesto o el hockey. Y muchos de estos problemas se deben a la calidad en la enseñanza. En los últimos años hemos sacado muchos frutos secos de las canteras por haber tenido prisa en sacarles del jardín de la infancia, por hacerles jugar a fútbol once desde edades muy tempranas. Ni un benjamín ni un alevín tienen las capacidades físicas e intelectuales necesarias para comprender un juego tan complejo, y lo que propongo es implantar un modelo a la medida del niño, en el que predomine la diversión y la creatividad por encima de cuestiones tácticas. La naturaleza es la mejor escuela del mundo y de lo que se trata es de copiar sus leyes, que los niños aprendan a dominar su cuerpo y su mente antes que el balón.
-¿Cómo aplicaría este modelo en Lezama?
-El fútbol se inicia en la cabeza, luego pasa por el corazón y, finalmente, acaba en las piernas. Lo que propongo con este método, que se aplica en más de cincuenta países en todo el mundo, es una formación integral y progresiva. En este punto, tiene mucha importancia la labor de los técnicos, que, además de entrenadores, deben ser formadores con capacidad para plantear problemas a la medida del niño. Un técnico que, en lugar de instruir, debe estimular, porque creo que el juego no debe ser impuesto, sino que es el propio niño el que lo debe descubrir paso a paso.
-Explíquese mejor.
-A partir de los siete años, los niños dedicarían un cincuenta por ciento de su tiempo de entrenamiento al fútbol y la otra mitad a realizar actividades polivalentes. Después, jugarían partidos de tres contra tres en un pequeño campo con cuatro porterías. En alevines, harían partidos de cinco contra cinco, pasarían al fútbol siete en el último año de alevín y así progresivamente hasta llegar al último año de cadete. A esa edad ya se intuye quién va a ser profesional y se quedarían en una residencia, porque hasta entonces los chavales podrían quedarse en sus pueblos bajo la supervisión de formadores del Athletic.
-¿En cuánto tiempo podrían empezar a verse los primeros resultados?
-Si empezamos con niños de seis años, no veríamos los resultados antes de unos 12 ó 13 años. Pero también se pueden maquillar ciertos defectos que he visto en los futbolistas profesionales. El 70% de las pérdidas de balón se deben a fallos en la percepción, en la lectura del juego. Errores que son, sin duda, corregibles. Además, estoy a la disposición de Caparrós cuando él lo considere necesario. Tenemos que trabajar a corto plazo porque hay unas urgencias, a medio plazo y no olvidar nunca el trabajo a largo plazo. Ningún club español trabaja a largo plazo.
-Sin embargo, uno de los grandes problemas a los que se enfrenta el Athletic es el descenso de la natalidad. Y eso no hay método en el mundo que lo solucione.
-No es una cuestión de cantidad, sino de calidad. La natalidad limita pero no condiciona. Cuando estuve con la federación de hockey hierba, trabajábamos con unas quinientas fichas y conseguimos una medalla. Además, me han dicho que aquí trabajan con un grupo de unos 10.500 niños. Es un número importante, en el que seguro que hay once fenómenos.
-¿Por qué ha decidido aceptar la oferta de Juan Carlos Ercoreca?
-Para mí es un gran desafío en el final de mi carrera deportiva. El Athletic es el último club deportivo del mundo. Todos los demás son empresas que quieren generar recursos económicos. El fútbol era mucho más noble cuando una ciudad jugaba contra otra. Y, aquí, con vuestros sentimientos, os habéis impuesto una regla. Pero debéis tener la mejor cantera del mundo. No es suficiente con trabajar bien. Hace falta ser el mejor. Los que no apoyen este proyecto quieren que en dos o tres años el Athletic esté en Tercera División.
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