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Un efectivo Real Madrid y la mala fortuna tumban al Athletic juvenil enla final de Copa
29 de junio de 2013
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La corona imposible
El equipo de Gontzal Suances.
IÑIGO CRESPO | .-

No se esperaba el Athletic juvenil un ejercicio de frustración de tal magnitud en la final de Copa ante el Real Madrid. Los rojiblancos habían devorado en su camino a algunos de los grandes conjuntos de la Liga, como el Barcelona, al que despacharon por 7-3 en el marcador global, y el Atlético (5-2). Las sensaciones, por tanto, no podían ser mejores en su caza mayor hacia el título. La corona estaba cerca. La rozaban. Pero fue imposible.

El equipo de Gontzal Suances es un cuerpo compacto, unido, que desemboca en el olfato y la potencia de Iñaki Williams. Las individuales están supeditadas al beneficio del grupo. Trata de tejer las jugadas, busca diferentes carriles y busca combinaciones hasta encontrar la conexión con el delantero. El Madrid, sin embargo, mostró una capacidad para no resquebrajarse inédita hasta entonces para el Athletic en la competición. Con una defensa sólida y un contragolpe temible, partió el guión de los rojiblancos y escribió su propia película. La de un sufrimiento sostenido que acabaría en éxtasis gracias a una goleada demasiado abultada.

La atrevida presión y la iniciativa del Athletic hacían imposible presagiar la fiesta blanca. Pero una gran combinación de Raúl e Ismael alzó el telón del drama que sufrieron los rojiblancos por culpa del envenenado cóctel del infortunio y la pegada madridista. El portero Remiro, uno de los que se ganaron la medalla de honor, detuvo el primer disparo de Raúl, aunque le dejó el rechace franco. Fue un jarro de agua helada en la calurosa localidad de Vera. Contraste. Los rojiblancos habían sido superiores, se mostraron más enteros. Incluso pidieron un penalti sobre Williams por un empujón. Pero en la primera jugada fabricada por el Madrid se quedaron de piedra. Aún faltaba más de una hora para decidir al nuevo rey juvenil. El Athletic miró al reloj y respiró. Había tiempo.

Los de Suances trataron de acomodarse de nuevo a la hierba artificial del municipio almeriense. Se apropiaron de la pelota y dominaron, siempre en busca de su ariete. Recuperaron la confianza. Lo que no esperaban era que con su dominio armarían a un Madrid que se refugió con malicia, que contragolpearía con dureza. Lo hizo sobre todo desde su costado izquierdo, donde Cristian Benavente fue un tormento continuo. De sus botas nació el discutible penalti de De Eguino en el suspiro final de la primera mitad. Remiro lo adivinó y lo desvió. Alivio. El rechace, sin embargo, fue a parar al propio peruano, que estuvo más vivo que la zaga rojiblanca. El Athletic tuvo una última ocasión en el descuento, en un lanzamiento de falta que cerró hacia la meta. Le faltaron centímetros. Nada estaba de cara.

Construcción y pegada

El Madrid echó hormigón en sus líneas en la segunda mitad, que deparó en un soporífero fútbol control en los primeros minutos. Tan sólo un disparo de Jurgi evitó que la esperanza se disipara. El Athletic recuperaba con rapidez, construía, se acercaba. El Madrid pegaba. El carrusel de cambios apenas varió el escenario. Suances buscaba chispa y gol, mientras que su colega Ramis lo atajaba con rapidez escarbando su banquillo. Era una búsqueda constante de la lucidez por parte de los cachorros, que se les hacía imposible encontrar grietas en el entramado blanco.

El cronómetro volaba y la corona se esfumaba. El Athletic se dio de bruces con la dura realidad a falta de diez minutos para el final, cuando Williams no alcanzó un centro a un par de metros de la portería. Sentencia. Los rojiblancos, no obstante, se negaban a aceptar el amargo destino y se volcaron. La consecuencia fue un festival macabro de goles. Cristian Benavente quería ahondar en su huella con el tercer tanto en el minuto 86 y con una asistencia a Carrallo en la siguiente jugada. La brillante senda del Athletic hasta la final se encontró de pronto con una pared blanca. Infranqueable. Otro reinado que se escapa.

-- Ficha técnica:

0 - Athletic: Remiro, Agirrezabala (Iker Revuelta, m.83), Yeray, De Eguino, Etxaburu II (Iturraspe, m.46), Iriondo (Lubrano, m.72), Unai López, Jurgi, Yanis, Santamaría (Imanol Corral, m.72) y Williams.

4 - Real Madrid: Alfonso, Óscar, Diego, Iván, Jaime (Rafa, m.88), Lucas (Sergio Carrallo, m.87), Ismael (Cristián Josué, m.68), Gonzalo, Raúl de Tomás, Cristian y Lozano (Llorente, m.76).

Goles: 0-1, m.28: Raúl de Tomás. 0-2, m.44: Benavente. 0-3, m.87: Benavente. 0-4, m.89: Carrallo.

Árbitro: David Fernández Borbalán, del Comité Andaluz. Mostró tarjeta amarilla a Lucas, del Real Madrid.

Incidencias: final de la Copa del Rey juvenil disputado en el estadio Municipal de Las Viñas, en Vera (Almería).

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