No pudo ser. Para el Senado, compuesto por Sara Estévez, José Julián Lertxundi y Oskar Tabuenka, el Athletic perdió una gran ocasión.
Sara Estévez: «Suspenso total»
«El Athletic demostró otra vez que no está para los grandes retos. La visión general del partido fue un ejercicio de impotencia mental y física. Fue a por todo tarde y de forma embarullada. Esto es el resultado de un técnico que hace las alineaciones por resultadismo. La situación del Athletic era ayer de mucha presión. Sabía que con una victoria se colocaba en una posición inmejorable, y vimos uno de los partidos más desquiciantes de la temporada. El Mallorca les dio un baño. No fue suficiente el voluntarismo si hay poca cabeza. Y ante esta situación me surgen varios interrogantes, ¿cuánto ha durado el descubrimiento de Muniain? ¿el negocio de Aduriz fue bueno? Fue un partido de los que te dejan triste porque no sabemos gobernar lo que tenemos. Suspenso total.
José Julián Lertxundi: «Un equipo con carencias»
«Es terrible que en un partido tan caro, una melonada provoque un córner y un gol -el 1-2-, y un despiste proporcione uno de los mejores goles de Aduriz. Todo ello en menos de cinco minutos. Es mi reflexión final de un partido de verdad, duro, tenso, ante un Mallorca con fe, con hechuras y demostrando que su situación en la tabla no es una casualidad. El Athletic ha hecho un buena temporada. Estar en los 50 puntos varias jornadas antes del final así lo indica. Pero tiene serias carencias defensivas e importantes carencias anímicas. Y me refiero a que, después de conseguir la tranquilidad, en lugar de venirnos el subidón y rematar la temporada de una forma brillante, vino la autocomplacencia, aparentemente, y hemos pegado el petardazo. La sensación de inferioridad ante un equipo sin estrellas internacionales fue excesiva. Con el efecto nocivo añadido de que un jugador tan importante como Aritz Aduriz haya 'matado' el partido y casi nuestras ilusiones. Y encima no nos lo pagan».
Oskar Tabuenka: «Seguimos con opciones»
«Buen arranque, intenso. Pero sólo duró quince minutos. Se optó por el juego directo al que se saca bastante rendimiento y se llegó en algunas ocasiones, pero fue el Mallorca el primero en adelantarse. Hubo capacidad de reacción y se empató antes del descanso, en un momento muy importante. En la segunda mitad, sin embargo, el doble mazazo fue excesivo. Los rojiblancos lo intentaron pero les faltó la capacidad de reacción que tanto les está costando en los últimos partidos. Los bermellones jugaron con mucha confianza. Matemáticamente todavía hay opciones de conseguir una plaza europea».