Tres puntos más, aunque sea con poco fútbol. El Senado rojiblanco, compuesto por Sara Estévez, José Julián Lertxundi y Oskar Tabuenka, no tuvo dudas. Pudo hacerse mejor, pero el resultado vale para mantener la esperanza de consolidarse en la parte más alta de la tabla.
Sara Estévez: «Fútbol resultadista»
«Dos goles de Toquero en diez minutos cuando la mitad del primer tiempo transcurrió con una superioridad del Valladolid y su fútbol gaseoso que no sirvió para nada. Hacía tiempo que el Athletic no sacaba lo córners tan bien con Gabilondo. Dos tantos del vitoriano, que se llevó el gato al agua con fe y humildad. Se va a convertir en el jugador clave sin complicarse la vida. Mientras los artistas se lían, él destaca con limpieza y rotundidad».
«Vista la primera parte de los rojiblancos y como todavía quedamos algunos con una fe que mueve montañas, esperábamos una goleada en segunda parte. Pero nada de nada. Después de irse Llorente del campo, tras anularle un gol con el ojo de halcón, el encuentro fue desesperante, rácano. Estos jugadores que libran entre semana para no cansarse, cuando tienen un partido para satisfacer al público no lo hacen. Ante un Valladolid que huele a descenso, el Athletic ganó con calidad, pero jugando poco a fútbol. Trabajo de hormiguita para llenar el granero. Después de ver el partido de Madrid del sábado no se puede discutir el punto frente al Sevilla. Los rojiblancos nos obsequiarán con más jornadas como ésta. Fútbol resultadista porque de lo que se trata es de no perder rueda».
José Julián Lertxundi: «Mantuvieron el tipo»
«El fútbol está lleno de tópicos. Uno de los más utilizados es ese de: 'no hay enemigo pequeño'. Esta reflexión nos la hacíamos en los primeros veinte minutos. El Valladolid, bien plantado y tocando el balón, nos hacía ese fútbol que al Athletic le resulta desquiciante. La presión la superábamos con infinitos balones al portero y no se veía fútbol para llegar a la portería pucelana. Minuto 25, remate de Llorente y paradón del portero. En ese córner apareció Toquero y marcó un golazo que cambió el partido. A partir de entonces sólo hubo un equipo. Dio la sensación de que al Valladolid se le fueron las ideas, la fe en sus posibilidades y el planteamiento que traía muy estudiado».
«En la segunda parte me vino a la mente el tópico mencionado. Los pucelanos cogieron el balón, tocaron más, se acercaron más a la portería, pero se mostraron blanditos en ataque. En tanto, el Athletic mantuvo el tipo, jugó a chispazos y dejó pasar los minutos. A un punto de Europa y con nuestro primer perseguidor a siete puntos, los rojiblancos están obligados a hacer un esfuerzo grande para conseguir algo importante en esta Liga. Podemos, y el equipo se lo debe a la afición».
Oskar Tabuenka: «Suficiente para sentenciar»
«En los primeros minutos el Athletic estuvo como el ambiente, frío, con poco juego y problemas de salida de balón. El gol sólo podía llegar en una jugada de estrategia y así llegó con dos balones perfectos de Gabilondo. El primero permitió el remate de Llorente y el segundo el tanto de Toquero. En el segundo gol el vitoriano sacó su calidad ante un Valladolid blandito que tiene mala pinta».
«Poco juego pero suficiente para sentenciar. Sin brillantez, pero efectivos. A un punto de la Liga Europa y 3 de la 'Champions'. Todos hubiéramos firmado esta situación a estas alturas».