
No sabemos quiénes habrán acabado más cansados hoy, si los jugadores tras un tremendo esfuerzo sobre el terreno de juego, o los aficionados de San Mamés tras un encuentro agónico. Se ha sufrido de lo lindo hsta el final, pero los rojiblancos se han hecho hoy con una victoria casi épica ante el Atlético de Madrid, al que su delicada situación parece pesarle aún más que los bilbaínos la suya.
Ante una de las delanteras más peligrosas de la Liga, y que suele estar especialmente acertada en La Catedral, los rojiblancos han conseguido mantener su portería a cero, haciendo bueno así el solitario gol de javi Martínez a los 18 minutos de juego. Los tres puntos conseguidos esta noche colocan al Athletic en séptima posición con trece puntos, abriendo hueco sobre la zona peligrosa. Quién sabe dónde podría estar el equipo, y en qué situación moral, si estas jornadas atrás se hubieran hecho las cosas un poco mejor. Pero eso es materia de debate para otro momento. Hoy toca hablar de un partido intenso como pocos y saborear esta victoria.
En los primeros com pases del choque, fueron los colchoneros los que trataron de llevar la iniciativa, moviendo el balón de un lado a otro buscando los huecos en la zaga rojiblanca, y presionando mucho en el centro del campo. Pero los bilbaínos no se amedrentaron, y poco a poco fueron ganando metros. La primera ocasión fue para el Atlético de Madrid, a los doce minutos, cuando tras un fallo en la salida de Gorka, que rozó el balón con la punta de los dedos, la pelota le cayó a Maxi en el segundo palo y el argentino la estrelló de cabeza al palo. Hubo varios errores y rechaces más en esa misma jugada, pero al final acabó en nada.
Superado el cuarto de hora, los de Caparrós comenzaron a crecerse y empezaron a acercarse con mucho peligro al área madrileña. Tras un par de buenas llegadas, llegó el único gol del choque. Falta lateral que pone Orbaiz al área y Javi Martínez, de cabeza en el segundo palo, bate a Asenjo. Con el marcador a su favor, llegaron los mejores minutos del Athletic. Con una presión incansable en todo el campo, robaban el balón una y otra vez, buscando siempre la portería atlética con rapidez. Hubo un par de acercamientos muy peligrosos, pero no los supieron resolver con acierto.
Superada la media hora del choque, Gaizka Toquero protagonizó una jugada un tanto extraña. En un balón dividido dentro del área, Asenjo llegó tarde al balón y el gasteiztarra, no se sabe bien si exajerando su caída para hacer picar al colegiado o saltando para evitar al meta, desperdició una buena ocasión en la que bien se pudo haber señalado penalti. Al borde del descanso, Óscar de Marcos tuvo otra grandísima ocasión. En una contra rápida de los rojiblancos, y tras una media salida de Asenjo, el joven rojiblanco se quedó mano a mano con el meta, pero le pegó muy flojito y centrado, para desesperación de todos, especialmente de Llorente, que estaba totalmente solo en el punto de penalti.
Final épico
El Atlético, que apenas había dado señales en todos estos minutos, dio un pequeño susto a San Mamés. De la nada, como suele ser habitual en él, Forlán se sacó un centro muy peligroso al área que Ustaritz despejó justo a tiempo, porque Agüero estaba ya listo para remachar. En la segunda mitad, fueron de nuevo los de Quique Sánchez Flores quienes salieron con mucho más brío, generando varias acciones consecutivas que encerraron al Athletic en su área. Querían empatar con rapidez, y estuvieron a punto de hacerlo. Por suerte, su inicio arrollador no les dio los resultados que esperaban.
El partido, sin un dominador claro, estaba bastante abierto. Las llegadas se comenzaban a suceder con rapidez en una y otra área, algo que no le interesaba en absoluto al Athletic, mucho más cómodo cuando el partido marcha en una sóla dirección. Además, el esfuerzo físico de la primera mitad comenzó a pasar factura, y el ritmo de los rojiblancos cayó en picado. El Atlético comenzó a sentirse más libre y se adueño por completo del choque.
En torno al minuto 75, y casi de manera consecutiva, los colchoneros hicieron temblar de nuevo a San Mamés por dos veces. Primero, con un zapatazo de Forlán que se estrelló en la mismísima cepa del palo izquierdo de la portería de Iraizoz; y después, con otro potente chut del Kun que impactó de lleno contra el larguero. En el 77, otra vez Forlán probó suerte, pero esta vez se topó con Gorka, que sacó una mano muy rápida justo a tiempo para desviar el balón a saque de esquina.
Totalmente desfondados, los rojiblancos sólo eran capaces de crear algo de peligro en las acciones a balón parado. Jugadores como Llorente y Javi Martínez tenían una paliza enorme, pero lo siguieron intentando en cada balón que llegaba por alto al área madrileña. Lo de la recta final del partido fue casi épico. Con los dos equipos fundidos, cualquier jugada podía llevar un peligro enorme. Las imprecisiones en el centro del campo eran continuas. San Mamés animaba a los suyos, empujándoles hacia la victoria y tratando de acogotar al rival. Y al final esa conexión funcionó, y el Athletic se quedó con los tres puntos.
Todo la información de la final de la copa del rey: ATHLETIC - BARÇA
© EL CORREO DIGITAL,
S.L., Sociedad Unipersonal
Domicilio c/ Pintor Losada, 7 (48004) Bilbao
Inscrita en el RM de Vizcaya: Diario 229, Asiento 159, Tomo 3823, Libro
0, Folio 200, Sección 8, Hoja
BI-26064 C.I.F.: B-95050357
Reservados todos los derechos. Queda prohibida la reproducción, distribución,
comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos
de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y
escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción
y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa
con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos,
a la que se manifiesta oposición expresa.
Contactar | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad | Mapa Web | Master El Correo