canal Athletic
Actualidad
JOSEBA ETXEBERRIA. JUGADOR DEL ATHLETIC
El capitán afronta su última temporada en el Athletic, y repasa la actualidad de un club en el que ha vivido sus últimas catorce campañas
25 de julio de 2009

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar     Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorio Borrar     Enviar
«El fútbol ha perdido la esencia de la calle»
El delantero de Athletic, en uno de los desplazamientos de la que será su última pretemporada como jugador rojiblanco. / AIOL
ROBERT BASIC.-

Se va. Todavía queda un año, pero se va. Aún recuerda su primer día en el vestuario del Athletic. Grabado en el mapa de la memoria. Sólo tenía 17 años. A su lado, Josu Urrutia y Genar Andrinua. «Gente que antes sólo había visto por la tele». Referencias a seguir. Ahora se irá, dentro de nada, justo cuando cumpla quince años con la camiseta rojiblanca. Joseba Etxeberria, el capitán. Afronta su última temporada en el club que le dio nombre y prestigio. Dice estar preparado para cuando se apaguen las luces. Vida alejada de los focos. Nunca del fútbol. Ya está pensando en los banquillos.

-Afronta un año muy especial: será su última temporada con el Athletic y, además, jugará gratis.

-Son sensaciones muy diferentes a las de otros años. Esta es mi última temporada y va a haber muchas últimas cosas. Desde el primer día que me incorporé al grupo -el pasado 6 de julio- empecé a analizar la situación, pero también estaba muy ilusionado. Es el año de la Supercopa, UEFA...

-¿Recuerda su primer día en el vestuario del Athletic?

-¡Claro! Llegué con muchísima ilusión porque era una oportunidad bonita. Era muy joven y me conocía poca gente. Sólo tenía 17 años... El recibimiento fue genial. Me encontré con jugadores que había visto por la tele y saber que iba a jugar como local en San Mamés fue algo único.

-Enseguida le apodaron 'el gallo'.

-Es una historia curiosa. Una de las cosas que más me llamó la atención cuando llegué a Bilbao fue que la gente se llamaba 'gallo' entre sí. '¿Qué tal gallo?' '¿Cómo estás gallo?'. Pregunté a Aitor Larrazabal. Pensé que alguno se apellidaba así. Y él me dijo: 'Tú sí que eres un gallo'. Hasta hoy. Sé que es un apodo cariñoso y no me molesta en absoluto.

-Ha sabido ganarse el respeto del vestuario. ¿Se lo debe a su fútbol o a su carácter?

-Más que nada a los valores que he intentado inculcar y que, a su vez, me los habían transmitido otras personas. Cuando llegué a Bilbao, una de las cosas que más me ayudó fue el apoyo de los veteranos. Les tenía mucho respeto, pero ahora el fútbol ha cambiado, no es como antes. Sentirme respaldado por gente como Genar Andrinua y Josu Urrutia fue fundamental. Y es lo que yo he intentado hacer con los chavales.

-¿Es más difícil ser capitán del Athletic dentro o fuera del campo?

-El brazalete conlleva más cosas que las meramente deportivas. Representas al equipo y es un honor ser el capitán de un club como el Athletic.

-Siendo jugador del Athletic ha sido internacional absoluto, se ha casado, ha tenido una niña... ¿Está preparado para cuando se apaguen los focos?

-Sí, sí. Sé que esta profesión es muy bonita, pero debes de ser consciente y aceptar que se acaba. El hecho de tener las cosas tan claras me va a ayudar. Lo tengo pensado desde hace dos o tres temporadas; sabía cómo quería terminar mi carrera y, afortunadamente, será así. De ahí mi gesto de cara a la última campaña. Para el fútbol todavía soy joven, pero quince años son bastantes y hay que dejar paso a otra gente.

-Y después, ¿qué?

-De momento no tengo nada planificado. Me gusta tanto el fútbol que seguiré estando ahí, y mi intención es ser entrenador algún día.

-¿Se ve en los banquillos?

-Sí, me gusta. He tenido alguna que otra experiencia en los equipos juveniles e intentaré tirar por ahí.

Joya de la corona

-Ha vivido cosas buenas y no tan buenas en el Athletic. ¿Lo que ha pasado en estos últimos meses con Lezama lo calificaría de triste o peligroso?

-Lo ideal para el Athletic sería que Lezama tuviera una forma de trabajar independiente de los ciclos presidenciales. Que no se modifique cada cuatro años. Es nuestra joya de la corona y la debemos ir puliendo. Hay que traer los mejores jugadores de otros equipos, de acuerdo, pero el 80% de las futuras plantillas saldrán de Lezama. La cantera debería tener un planteamiento paralelo al del primer equipo.

-Para eso se necesita también un poco más de paz en los despachos de Ibaigane.

-Está claro. Y no sólo para eso, sino para garantizar la estabilidad en todos los aspectos. Eso permite que cada uno se centre en su parcela. El fútbol es actualidad y mueve las masas, pero en el plano deportivo debe haber una tranquilidad absoluta.

-¿Le ha sorprendido la decisión de Caparrós de dejar cinco futbolistas en Lezama?

-Hablamos de cosas bastante incómodas. Para nosotros siguen siendo nuestros compañeros y supongo que, tanto el club como ellos mismos, están intentando buscar una salida acorde a los intereses de cada uno. Su comportamiento (de los futbolistas) es muy bueno.

-¿El club necesita fichar todos los años para sobrevivir?

-El Athletic debe intentar tener los mejores jugadores vascos en sus filas. Eso involucra a los chavales formados en Lezama, un porcentaje muy elevado, pero eso no quiere decir que se deje de mirar a los futbolistas de calidad que militan en las canteras de la Real Sociedad, Osasuna y Alavés. Nuestra principal preocupación debe ser que los mejores jugadores vascos estén en el Athletic.

Ilusión sin frenos

-Muchas veces se acusa a los jugadores del Athletic de vivir al margen de la realidad. ¿Eso es así?

-Es una imagen muy equivocada que se tiene del futbolista. Si existieran cámaras ocultas en el vestuario, la perspectiva de la gente cambiaría. Verían lo que hacemos y pensamos de verdad. Nosotros defendemos una idea y contamos con el apoyo de muchas personas, pero el que más disfruta y el que más sufre con las victorias y las derrotas es el jugador.

-¿Está orgulloso de su vestuario?

-Sí. Los que lo vivimos día a día quizás no lo valoramos tanto, pero la gente que llega nos refresca la memoria y nos recuerda lo que tenemos. En tres días se sienten como uno más y así nos lo han hecho saber.

-UEFA, Supercopa, Liga, Copa... ¿Habrá que priorizar alguna de estas competiciones?

-Hay que afrontar todas las competiciones con la máxima ilusión y empezar bien. Ahora estamos en unas fechas claves, aunque el baremo real de la temporada nos lo dará la Liga. El torneo de la regularidad. Eso no significa que vayamos a dejar de lado el resto de los torneos. Volver a Europa nos aportará un tremendo plus de confianza, podemos ganar la Supercopa y qué decir de la Copa del Rey. Qué lección nos dio nuestra afición... No se pueden poner frenos a la ilusión.

-¿Le duele retirarse con la vitrinas vacías?

-¡Todavía me queda una temporada! Al margen del palmarés que pueda tener cada uno, lo mejor que me ha podido pasar ha sido jugar tantos años en el Athletic. No podía ni imaginar que me iba a ir tan bien.

-Si pudiera retroceder hasta 1995, ¿cambiaría algo de su trayectoria deportiva?

-No. He tenido la suerte de jugar en el Athletic desde los 17 años y, viendo cómo está el fútbol hoy en día, me siento un privilegiado.

-¿Le gusta el fútbol actual?

-Sí, pero es diferente. Han cambiado muchas cosas, al igual que ha cambiado la sociedad. Por eso hay que cuidar Lezama ya que el fútbol ha perdido la esencia de la calle. Para nosotros puede ser peligroso.

-Dice que la sociedad está cambiado, pero ¿debe cambiar el Athletic también?

-En mi opinión, no. La trayectoria y la filosofía del Athletic la hacen sus socios. Si aparece un candidato que decide traer a extranjeros y gana, pues nada se podrá hacer. Para mí, ojalá sigamos así otros cien años.

| Compartir -

Añadir a Facebook

Añadir a Twitter

Añadir a del.icio.us

Añadir a digg

Añadir a technorati

Añadir a yahoo

Añadir a meneame

Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
HEMEROTECA
Marzo 2009
L
M
M
J
V
S
D
Vocento