canal Athletic
Actualidad
Athletic | Polémica en Lezama
«Me molesta muchísimo que se me acuse de tirarme del barco», protesta el central del Athletic
28 de mayo de 2009

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar     Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorio Borrar     Enviar
J. ORTIZ DE LAZCANO.-

Ustaritz se convirtió ayer en el primer jugador con contrato en vigor con el Athletic que lanza un durísimo ataque público contra su entrenador, Joaquín Caparrós, a quien acusó de poner en duda su profesionalidad con insinuaciones públicas, de haberle hecho pasar «momentos muy difíciles», de no dirigirle ni la palabra ni la mirada, de desconfiar «de los servicios médicos y de mí» sobre sus constantes lesiones musculares y de ser contrario a su renovación.

La embestida del central contra Caparrós no fue producto de un calentón. En el vestuario ya se daba por hecho desde el lunes una arremetida de este calibre. Es más, antes siquiera de admitir preguntas, el jugador lanzó un breve discurso introductorio en el que, entre otras cosas, señaló que «esta campaña me ha quedado claro que Caparrós no ha tenido confianza en mí» y que «me ha hecho pasar momentos muy difíciles».

La polémica que desembocó en la explosión de ayer arranca a costa de las constantes lesiones musculares del central, 17 desde que apareció en el primer equipo en 2005. Caparrós abrió la controversia el 8 de febrero en Valladolid. Su equipo perdía 1-0, Javi Martínez se había retirado lesionado y, al poco, en el minuto 43, Ustaritz le pidió el cambio. Sufría una sobrecarga en el muslo derecho. «Pregúntenle a los médicos lo que tiene. Le he quitado porque ha pedido el cambio. Yo todavía no sé lo que tiene este chico», lanzó el entrenador.

Ustaritz relató ayer que escuchar de su entrenador 'no sé lo que tiene este chico' «fue muy duro. Nos hizo pasar momentos difíciles a mi familia y a mí». Agregó que, además, no todo quedó ahí. «En las dos o tres semanas siguientes ni me preguntó cómo estaba ni me dio ánimos».

El distanciamiento entre jugador y entrenador se mantuvo larvado hasta que reventó el pasado viernes. El Athletic se entrenaba en Lezama para recibir al Atlético de Madrid. Caparrós probó con Ustaritz en el equipo titular, pero, según la versión del técnico, aunque el jugador concluyó la sesión, al finalizar le dijo no estar en condiciones de ser alineado. El utrerano dio la pinta de morderse la lengua en la sala de prensa al ser preguntado por el asunto. «Le he visto entrenar, como todos ustedes, pero me ha dicho que tenía el aductor cargado; por lo tanto...»

A Ustaritz no le gustó nada aquella alusión. El lunes los servicios médicos indicaron que padece una rotura en un aductor y que estará mes y medio de baja. El parte facultativo le permitió cargar de nuevo contra Caparrós. «Cuando he sentido molestias es porque he tenido alguna lesión. Ahí está la resonancia. Antes de hablar hay que informarse. El entrenador nos ha puesto en duda a los servicios médicos y a mí».

Y añadió que, desde los primeros días de la semana, había alertado a los doctores del club que padecía problemas. «Les pedí que se lo trasladaran al técnico, aunque quizá me equivoqué al entrenar con molestias». Desde entonces, silencio en el vestuario. «No he vuelto a hablar con él; no se ha dirigido a mí. Su labor también es recuperar anímicamente a los jugadores».

La renovación

No señaló a Caparrós, pero a nadie escapó que se refería al técnico cuando protestó: «Me molesta muchísimo que se me tache de no profesional y de tirarme del barco». ¿Se refiere a su entrenador?, le preguntó este periódico. «No voy a decir más», zanjó seco.

Tan irritado está Ustaritz que incluso dejó caer la sensación de que responsabiliza al andaluz de sus lesiones. Según la versión del jugador, en su debut en Primera, con Javier Clemente, «lo jugué todo porque tenía la confianza de un entrenador que supo llevar mis altibajos físicos».

Sin embargo, con Caparrós, todo ha sido distinto, aunque los datos demuestran que la pasada campaña, con el utrerano, es la que más partidos ha disputado en Primera. «Una persona que juega menos es más propensa a lesionarse porque no tiene ritmo de competición y sale con la ansiedad de hacerlo bien».

El ataque fue por todos los flancos. Incluso reprochó al entrenador haberse pronunciado en contra de su renovación, firmada en marzo de 2008 hasta 2013. En aquel documento, se pactó que un tercio de sus ingresos dependía del número de partidos jugados. «Caparrós no quería que renovara». Las fuentes consultadas por este periódico mantienen que si el utrerano no hubiera dado el visto bueno, el central no habría firmado.

| Compartir -

Añadir a Facebook

Añadir a Twitter

Añadir a del.icio.us

Añadir a digg

Añadir a technorati

Añadir a yahoo

Añadir a meneame

Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
ENCUESTA

¿Debe andar con más cuidado Muniain con los árbitros?

VOTAR
HEMEROTECA
Marzo 2009
L
M
M
J
V
S
D
Vocento