
Egon Coordes, jefe de ojeadores del Bayern Múnich, se mueve por San Mamés como si fuera su casa. Entra en el campo sin preguntar por qué puerta, sabe que es en la sala de Prensa donde se reparten las alineaciones y no necesita que ninguno de los empleados le indique dónde está su localidad en la tribunal principal baja, en la que toma asiento.
Por segunda vez en este mes de abril, Coordes acudió ayer a San Mamés. Su anterior visita fue en el partido ante el Mallorca, el pasado 4. Aquel día estuvo a punto de quedarse con un palmo de narices. Llorente regresó de los dos partidos de España con Turquía con una gastroenteritis que provocó que fuera duda hasta el último instante. Pudo jugar, pero muy debilitado, apenas lució.
Algo parecido le sucedió en los dos siguientes partidos, ante Osasuna y Deportivo. Llorente, ya en plenitud, volvió a marcar en Soria y avisó al acabar el partido que, tras su mala racha física, se veía de nuevo a tope. A Coordes no se le pasó el detalle por alto. De nuevo a San Mamés.
Viaje aprovechado. Llorente jugó una primera parte magnífica. Su estadística muestra bien a las claras la influencia que tuvo sobre el partido. Marcó el 1-0 de un remate de cabeza durísimo y colocado, forzó el penalti del 2-0 tras una gran jugada individual, estrelló otro testarazo en el larguero y además firmó otros cuatro remates muy peligrosos.
El segundo viaje de Coordes parece mostrar que el interés del Bayern por Llorente es algo más que rumores que divulgan los periodistas. El principal periódico editado en Múnich, el 'Süddeutsche Zeitung' -440.000 ejemplares de tirada media- desveló el pasado 17 de abril que Franz Beckenbauer, presidente de los muniqueses, está dispuesto a invertir 45 millones de euros y que ha marcado a Llorente como objetivo prioritario.
Su nueve de referencia, Luca Toni, de 29, ha dejado caer su intención de regresar a su Italia natal. Lukas Podolski no ha gozado nunca de la plena confianza del técnico, Jürgen Klinsmann, y Miroslav Klose se lesionó de gravedad en el momento clave de la campaña, lo que le convierte en baja hasta final de curso.
Al riojano no le gusta hablar ni de su renovación ni del interés de otros equipos por él. «Si la oferta es buena, claro que me gustaría seguir», declaró a este periódico al inicio de las conversaciones de renovación. El primer acercamiento se produjo en febrero, pero aún no han concluido, aunque las dos partes dijeron ser proclives a llegar a un acuerdo.
Llorente prefiere referirse a su momento actual que a las negociaciones. «Ya he superado el bache que me provocó la gastroenteritis. Ahora vivo un gran momento porque he vuelto a recuperar la forma que tenía antes de ponerme malo», indicó ayer el jugador. La mirada sombría con la que atendió a los periodistas tras los partidos en los que se iba a la cama débil y sin goles daba paso ayer a una amplia sonrisa.
Llorente ha celebrado sus dos últimos goles con el dedo gordo en la boca, signo de que en su entorno hay una nueva vida. Ayer lo explicó entre risas. «Nació mi segunda sobrina, pero llevaba tiempo deseando meter un gol para dedicárselo. No pude por el pequeño bache». Si Coordes le oyó en el taxi camino a su hotel debió alucinar. Para Llorente una depresión son cinco partidos sin marcar.
Todo la información de la final de la copa del rey: ATHLETIC - BARÇA
© EL CORREO DIGITAL,
S.L., Sociedad Unipersonal
Domicilio c/ Pintor Losada, 7 (48004) Bilbao
Inscrita en el RM de Vizcaya: Diario 229, Asiento 159, Tomo 3823, Libro
0, Folio 200, Sección 8, Hoja
BI-26064 C.I.F.: B-95050357
Reservados todos los derechos. Queda prohibida la reproducción, distribución,
comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos
de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y
escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción
y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa
con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos,
a la que se manifiesta oposición expresa.
Contactar | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad | Mapa Web | Master El Correo