
En juego, algo más que los tres puntos. Ni siquiera el orgullo, que también, sino la tranquilidad. El Athletic está ante una magnífica oportunidad de dar el matarile virtual a la Liga y espantar los fantasmas del descenso, aún reales, para llegar con la mente despejada a la final del 13-M. El Racing viene de humillar al Atlético (5-1) y se cree capaz de mover montañas. Un acto de fe en San Mamés. Los rojiblancos, por contra, son conscientes de que una victoria les alejaría del 'lado oscuro' de la clasificación y les permitiría encarar con suficiencia las cinco jornadas restantes. La cabeza, por fin, dejaría de dar vueltas. Las matemáticas pasarían a un segundo plano, las sumas y las restas, y las miradas se volverían hacia Mestalla. Escenario de un sueño. Faltan 17 días.
Antes, sin embargo, habrá que desarmar al conjunto cántabro. El Racing está completando una segunda vuelta muy irregular. Alterna picos de buen juego y grandes resultados con bajones y derrotas inesperadas. De hecho, los santanderinos han sumado catorce puntos en las últimas trece jornadas, sólo tres más que los rojiblancos. Han sido capaces de ganar al Sevilla a domicilio y de golear al Atlético, además de empatar con un Villarreal todavía entero, pero luego se desangraron ante rivales de su Liga: Mallorca, Osasuna, Betis y Espanyol. Esta tarde buscarán los 42 puntos en 'La Catedral', armados de moral, y la transición al lado más amable de la clasificación.
El triunfo ante el Numancia ha sedado las urgencias del Athletic. La forma en la que el equipo reaccionó en Soria, con el marcador adverso y uno menos en el minuto 20 -la expulsión de Ocio deja de nuevo a Caparrós sin la pareja de centrales titulares-, ha regenerado el sistema nervioso de un grupo acostumbrado a tener la mirada clavada en el suelo, lejos de las estrellas. Es la mirada del miedo, de la incertidumbre, pendiente del descenso. Una victoria ante el Racing calmaría la ansiedad y colmaría la sed de puntos. Con 40 en el zurrón y cinco partidos por delante, dos en casa y tres fuera, la permanencia estaría prácticamente asegurada. Los jugadores han repetido a lo largo de la semana que ven «muy difícil» llegar salvados a la final de Copa, aunque saben que el primer paso -el de gigante, el de verdad- deben darlo hoy en 'La Catedral'.
Una semana atípica
La historia favorece al león en su guarida. Mejor dicho, los números, las estadísticas, indicadores de tendencias que tanto desprecia Joaquín Caparrós. Resulta que el Racing sólo ha ganado una vez en San Mamés en los últimos diez años. Una. Fue en la temporada 2003-2004, de grato recuerdo para los cántabros, que se llevaron los tres puntos de Bilbao gracias a los goles de Bodipo y Regueiro. Para los rojiblancos marcó Jonan, diana que no consiguió evitar la derrota local. El Athletic, por contra, ha ganado cinco veces y ha empatado cuatro. Lo curioso del caso es que los hombres de Muñiz han firmado tablas en sus últimas tres visitas.
El duelo llega en una semana un tanto atípica. Tres partidos en apenas siete días. El Athletic perdió de forma incomprensible ante el Deportivo y se fue a Soria a jugarse el pellejo. Lo conservó y llenó los pulmones de oxígeno. El Racing, por contra, cedió ante el Espanyol (1-0) y luego endosó la 'manita' a un lamentable Atlético. A los cántabros les puede pesar el esfuerzo y la falta de reposo ya que han dispuesto de 48 horas menos de descanso -y trabajo- para preparar el choque ante los rojiblancos. «Jugamos el jueves y tres días después debemos hacerlo en San Mamés. Nuestro rival lo hizo el martes, pero eso no es excusa porque a ellos les sucedió lo mismo respecto al encuentro que disputaron el pasado domingo», explicó Juan Ramón López Muñiz.
El conjunto cántabro tendrá las bajas del guardameta Toño y del francés Peter Luccin, mientras el Athletic no podrá contar con Ocio y Javi Martínez -sancionados- y Ustaritz -lesionado-. Caparrós volverá a retocar la medular y, salvo sorpresa, apostará por la creación de la pareja Orbaiz-Yeste. Cocer el fútbol para anular la verticalidad del Racing y minimizar el impacto del gigante Zigic. Tener la pelota. Controlar. Frenar a la torre serbia -once goles en catorce partidos- será fundamental para sacar un resultado positivo. El delantero llegó cedido en el mercado de invierno y no se ha cansado de marcar. A pesar de su 2,02 de altura sólo ha hecho tres tantos de cabeza; el resto, con el pie. Un peligro constante amplificado por la presencia de Tchité.
El Athletic se juega hoy los tres puntos y la tranquilidad en San Mamés. Sensación escurridiza. Mientras redoblan los tambores de la salvación.
Todo la información de la final de la copa del rey: ATHLETIC - BARÇA
© EL CORREO DIGITAL,
S.L., Sociedad Unipersonal
Domicilio c/ Pintor Losada, 7 (48004) Bilbao
Inscrita en el RM de Vizcaya: Diario 229, Asiento 159, Tomo 3823, Libro
0, Folio 200, Sección 8, Hoja
BI-26064 C.I.F.: B-95050357
Reservados todos los derechos. Queda prohibida la reproducción, distribución,
comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos
de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y
escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción
y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa
con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos,
a la que se manifiesta oposición expresa.
Contactar | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad | Mapa Web | Master El Correo