Fue llegar y besar al santo. El título de liga ya es
suyo. Poco ha tardado Ernesto Valverde en tomar el pulso a la
competición helena. Pasional, visceral. No se juega con el fútbol en
Grecia. A falta de tres jornadas para el final, el Olympiacos saca once
puntos a su perseguidor más inmediato, a su rival eterno, el
Panathinaikos. Las matemáticas han vaciado de contenido la competición.
Por lo menos arriba, en el escalón más alto de la clasificación. El ex
técnico del Athletic quiere más. Quiere la Copa. El doblete. «Es
nuestro gran objetivo», confiesa desde Atenas. La directiva ya le ha
ofrecido renovar. Él, sin embargo, ha pedido tiempo. «No sé qué voy a
hacer». Está lejos de casa y se lo piensa. Con las maletas al lado.
-¿Le ha dado tiempo a reflexionar sobre lo que acaba de conseguir en su primera temporada en Atenas?
-Lo cierto es que no. Cuando consigues un título o una
gran victoria con tu equipo... ¿Qué pasa? Pues vas de fiesta, te lo
pasas bien. Por la mañana te levantas con miles de sensaciones y
concedes entrevistas. Y luego tienes que volver a empezar. Así de
sencillo.
-Ganar la liga con un club como el Olympiacos es casi obligatorio. ¿El éxito se relativiza por esperado?
-Los títulos sorpresivos, los que ganas en el último
minuto, parece que son más importantes. Pero para mí los 'obligatorios'
tienen más valor porque refrendas tu propia condición de favorito. Los
de fuera no saben lo que cuesta ganar; los que estamos dentro, sí. He
tenido ocasiones de llevarme un título y se me ha escapado de las
manos. Cuando lo ganas, lo valoras mucho.
-¿Cómo es la liga griega?
-Somos dieciséis equipos y destacan sobre todo tres: el
AEK, el Panathinaikos y nosotros. Luego hay otros como el Aris o Paok,
que están siempre cerca. Y después vienen los demás, conjuntos ante los
que no puedes fallar. Si pierdes puntos ante ellos no ganas la liga.
-Hasta ahora han ganado veinte partidos, han
empatado cinco y han perdido sólo dos. ¿Eso habla bien del Olympiacos o
mal de sus rivales?
-Me gustaría saber los números del Barcelona. Para estar
arriba tienes que mantener una línea muy regular y perder pocos
partidos. Me parece que el Barça ha caído contra el Espanyol en casa y
ante el Numancia y el Atlético fuera. Y para de contar. Nosotros hemos
ganado la liga a falta a tres jornadas, con sólo dos derrotas.
-El deporte se vive con mucha pasión en Grecia. Para un técnico extranjero, ¿qué supone estar al frente de un grande?
-Es cierto que aquí se vive todo con mucha pasión. El
fútbol, el voleibol, el baloncesto... La gente se ha volcado con
nosotros, han sido muy amables, pero en los campos debería haber más
control. Hemos jugado algún que otro partido en el que teníamos que
estar pendientes de lo que nos tiraban.
-De hecho, la afición del Olympiacos tiene prohibida la entrada a algunos campos.
-Se debe a los conflictos anteriores. Cuando jugamos
contra el Paok, Aris, Panionios, AEK y Panathinaikos, por ejemplo,
nuestra afición no puede entrar. Pero también pasa al revés. A los
hinchas rivales tampoco se les deja acceder a nuestro campo.
-¿Sabe algo de griego?
-Muy poco, unas palabras, el idioma es difícil. ¡Está bien porque no te enteras de lo que dice la prensa!
-¿Se ha hecho con la ciudad, con la gente?
-Sí, es sencillo. La gente es amable y el clima ayuda
mucho. Eso es importante. Hace sol, los griegos siempre están
dispuestos a ayudar y el país es una maravilla.
Renovación pendiente
-¿Qué es lo que más le ha sorprendido de Grecia?
-El país, que es magnífico. Se tiene una imagen de
Grecia que consiste en islas bonitas y mucho calor. Todo lo contrario.
Hay montaña, el paisaje del interior es fantástico e ir al Peloponeso
es una maravilla. Pero me quedo con la gente. En el fútbol son muy
pasionales, te lo dan todo y ayudan en lo que pueden.
-Ya es campeón de Liga, pero todavía puede llevarse la Copa. ¿Ve factible el doblete?
-El partido de vuelta ante el Asteras Tripolis lo
jugamos en casa. Sacamos un 2-2 en la ida y el empate a cero nos vale.
Pero hay que ganar y jugar la final, que será probablemente contra el
AEK. Nuestro objetivo es el doblete.
-El único pero a la temporada es el traspiés en la 'Champions' y la eliminación en la UEFA.
-Nos ha dolido sobre todo la eliminación de la Liga de
Campeones. Perdimos contra el Anorthosis. Éramos superiores y tuvimos
un mal día... En la UEFA hicimos buenos partidos en nuestro campo y nos
eliminó St. Etienne, que jugó bien a la contra. Habíamos ganado al
Benfica 5-1, al Hertha de Berlín... No está mal.
-¿Se quedará en Grecia? Ya le han ofrecido renovar.
-No lo sé. El club me ha ofrecido la posibilidad de
renovar pero les he pedido tiempo para pensar. Estoy lejos y vine con
la idea de estar este año. Me encuentro bien, a gusto, pero es una
cuestión personal al estar tan lejos de casa. Lo tengo que valorar
todo.
-Muchos le sitúan en la Liga española, en el Atlético, sin ir más lejos.
-Nada, nada, ahora empieza la época de los rumores. Hay que enmarcarlo en ese contexto.