canal Athletic
Actualidad
ATHLETIC
Tanto animó la fantástica afición rojiblanca que hasta el árbitro tuvo dificultades para que se escucharan sus pitidos
5 de marzo de 2009
" target="_blank">En Tuenti
CerrarEnvía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

* campos obligatorios
Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

* campos obligatorios
Arde San Mamés
Miles de aficionados saltaron al césped de San Mamés tras finalizar el partido para celebrar con sus futbolistas la victoria sobre el Sevilla.
J. GÓMEZ PEÑA.-

Cuando el árbitro dictó el final, el público se colocó donde había estado durante todo el partido: sobre el césped. Allí, aunque sin pisarlo, estuvo desde el inicio. Se vio en la segunda jugada, cuando Mejuto González quiso parar el encuentro por una falta. Pitó y pitó. Y nadie lo oyó. Los futbolistas seguían a lo suyo, bajo la banda sonora de la 'Catedral'. En San Mamés, un grito llamado 'Athletic' se había comido el aire. Fue como una tormenta sonora que cayó sobre el Sevilla y sobre Mejuto, incapaz con su silbato de hacerse oír. Durante dos horas, la grada puso voz a la noche. Al acabar la semifinal, ocupó su sitio: el campo. Se anudó en abrazos con sus jugadores y coreó al fin: «¡Campeones! ¡Campeones!». Habían saltado al campo de la mano de un viejo recuerdo: las finales de Copa de las que han oído hablar. La historia del Athletic, del rey de copas. Ayer, ese eco regresó a casa, a la 'Catedral'.

Bufandas al viento

La grada fue una espuela. Era un partido sin camino de vuelta. «¡A por ellos, oé!». «Ya estoy ronca», se extrañaba una aficionada. Y aún faltaba hora y media para el inicio del partido. Al autobús del Athletic lo recibió un molinillo de miles de bufandas. Se respiraba electricidad. La ilusión por un día a no olvidar. La gente se sentía a la orilla de una final copera. A sólo 90 minutos de ese viaje a Valencia. El mito del viaje a la final. A las puertas de San Mamés, varias colas enfilaban hacia un par de furgonetas. Las que repartían bufandas. Imagen de guerra. El uniforme para la comunión.

Ya con todas la voces en el campo, la grada se giró hacia el presidente del Sevilla. José María del Nido se iba a comer, según anunció días atrás, «al león». Entero: «De la melena a la cola». Y claro, San Mamés le ofreció otro menú bien entonado: «Del Nido, cómeme el rabo...». El directivo sevillista aguantó el estribillo de la noche sin abrir la boca. Serio. Los suyos empezaron pronto a perder. El 1-0 de Javi Martínez desbordó la grada. Estaba el campo lleno y sobraban todos los asientos: nadie seguía el partido sentado. San Mamés vivió de pie su noche. Como las de antes.

«¡Vete a la Once! ¡Fuera, fuera!». El público marcaba en corto al árbitro. No se le oía y todos le miraban. Ni el 2-0 calmó a la afición. Al revés. Del Nido se vio otra vez dentro de la pesadilla que él, con sus declaraciones, había elegido. De nuevo, le corearon el menú de San Mamés. El fútbol de ayer no tenía excusas tácticas. Todo era de cara. Una parte del Athletic corría; la otra animaba. La afición velaba. Nunca dejó de escucharse el nombre del propietario del partido: ¡Athletic, Athletic!. «No recuerdo cuándo he visto así el campo», reflexionaba un hincha mientras se iba con la memoria hasta partidos de los años ochenta.

Toquero fue el ejemplo. Hace nada era un futbolista anónimo. Clase obrera. Aún es suplente en el Athletic. Pero ayer fue otra cosa. «Toquero selección». Así le despidieron los aficionados. Iban vestidos como él: comunión rojiblanca. Era ya la segunda mitad del choque y comenzaban a fallar las piernas. Había que tirar de garganta. Y de eso sobraba. «Del Nido, ya puedes empezar a comer cuando quieras», retó uno de los hinchas más exaltados. Broma y risas. Enseguida, la vista volvía al campo. Hacía falta. El Athletic se defendía. Con las uñas. Zarpazos. Necesitaba aire. Y la grada se lo donó. Incluso reteniendo el balón cuando salía. Hasta Jiménez, técnico sevillista, perdió el temple y se enfrentó con la 'Catedral'. Lo mismo le pasó a Mosquera. El público y el tiempo jugaban en su contra. Todos con el Athletic.

«Luego nos bañamos en Moyua», se escuchó. Había plan. Fiesta. Era casi el final. «¡Que bote San Mamés!». Retumbaba. Bramaba. «Del Nido, cabrón, saluda a la afición». El vínculo entre grada y equipo era total. La defensa del Athletic se hizo más dura que un nudo. Infranqueable. El público ni parpadeaba. No quería perderse nada. Podrán decir eso de: «Yo estuve allí». Lo contarán. Han pasado mucho tiempo escuchando viejas historias. Demasiado viejas. Para los jugadores y para muchos de la grada, será su primera final. Ese éxito lo celebraron juntos en el campo mientras ofrecían una ración más del menú rojiblanco a Del Nido. «¡Campeones! ¡Campeones, oé, oé, oé!». Dejaron San Mamés con esa vieja canción. A tararearla de nuevo en Valencia.

TAGS RELACIONADOS
" target="_blank">En Tuenti
CerrarEnvía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

* campos obligatorios
Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

* campos obligatorios
MULTIMEDIA

PROXIMOS PARTIDOS

Copa del Rey: viernes 25 mayo
Athletic Club - Barcelona | 22:00 horas | (La 1 - La 1 HD)
HEMEROTECA
Marzo 2009
L
M
M
J
V
S
D
VÍDEOS DE LOS PARTIDOS DEL ATHLETIC
No te pierdas los vídeos de los resúmenes de los partidos
  >> Los mejores vídeos del Athletic

Final de la Copa del Rey 2012 en el Estadio Vicente Calderón

Todo la información de la final de la copa del rey: ATHLETIC - BARÇA

Vocento