
Según el aficionado «de corazón, el que de verdad siente los colores», no se sufre cuando el Athletic atraviesa tiempos complicados como los todavía recientes. Es cuestión de fe incondicional en el equipo. Pero tampoco es menos cierto que, al menos de vez en cuando, viene muy bien disfrutar de los momentos dulces. Y vaya si lo está haciendo la hinchada rojiblanca con la racha triunfal de los rojiblancos. Ayer en San Mamés era casi misión imposible toparse con alguien que no fijase el futuro inmediato del conjunto vizcaíno, como mínimo, en la final de Valencia. ¿Y el partido ante el Sporting? «Una buena oportunidad de pasarlo genial, que ya tocaba lo bueno».
Egoitz Rodríguez no albergaba ninguna duda de que no habrá «ningún problema» para superar la eliminatoria. Incluso después del empate final. La euforia se ha desatado en su cuadrilla, procedente de Sopela, y el resultado no lo varió ni un ápice. Entre otras cosas, porque son socios desde hace cuatro años, justo cuando el Athletic inició su declive deportivo, y ahora pueden por fin levantar la cabeza «bien alto».
Fabri Huerga también es un convencido de que: esta vez sí. Ya estuvo hace la friolera de 25 años en la última final que disputó el Athletic ante el Atlético de Madrid. Y todavía recuerda con auténtico dolor en el corazón los dos zarpazos del 'manito' Hugo Sánchez que dejaron a los rojiblancos sin el premio de la Copa. Ahora cree que ha llegado la hora de sacarse «la espinita». Por eso ha aleccionado muy bien a sus hijos, que no habrían querido perderse la cita «por nada del mundo». Ni siquiera el penalti fallado por Llorente en el minuto 29 enfrió sus ánimos. «Ojalá nos toque contra el Barcelona y les damos una lección a esos 'jugadores estratosféricos'», animaba Miryam Huerga junto a su hermano Iker y su amiga Marta.
El posterior paradón de Iraizoz, ante el disparo envenado de Lora apenas cuatro minutos después, sí que metió el miedo en el cuerpo a la pequeña Alejandra Salinas. Era la primera vez que presenciaba un partido en directo y el gran ambiente de San Mamés la tenía hipnotizada. «Como pierdan, como pierdan», repetía. Su hermana Ione, que la había traído al campo «como regalo de Reyes», la tranquilizaba. «Ya vivimos en directo la trágica semifinal contra el Betis de hace cuatro años y eso no nos va volver a pasar», aseguraba. En su opinión, hay que aprovechar la buena racha para plantarse «sí o sí» en la final, «antes de que los 'cocos' de la Liga nos pongan de nuevo los pies en el suelo».
Quien disfrutaba de verdad con el partido era Guillermo Queipo, gijonés residente en Bilbao que, desde que el Sporting está en Primera, mantiene un pique «sano» con su compañero de trabajo Gabriel Oreña. Fue uno de los pocos en el estadio que saltó de alegría cuando, al filo del descanso, Barral lanzó una falta envenenada que sólo el instinto de Iraizoz consiguió evitar que acabara en gol.
Camino a Valencia
A pesar del chasco de la primera parte, la hinchada afrontó convencida la reanudación. «Valencia se nos va a quedar pequeña, van a tener que llevar la final a Madrid», bromeaba Itxaso Martínez con su cuadrilla de Leioa. Solo Iñaki Aretxabala la reprendía, porque su corazón también era rojiblanco, pero del Sporting.
Jon Zorrilla y sus amigos también mantenían la ilusión intacta. Como si el resultado y el mal juego de losrojiblancos fuese lo menos, «eso sí, siempre que dejemos la portería a cero». «En Gijón no podemos fallar», subrayaba Gorka Martínez tras el final.
Estos jóvenes santurtziarras lo tenían claro. «Con el Barcelona lo justo, sólo queremos vernos en la final», se conjuraba Ibon Vélez.
Todo la información de la final de la copa del rey: ATHLETIC - BARÇA
© EL CORREO DIGITAL,
S.L., Sociedad Unipersonal
Domicilio c/ Pintor Losada, 7 (48004) Bilbao
Inscrita en el RM de Vizcaya: Diario 229, Asiento 159, Tomo 3823, Libro
0, Folio 200, Sección 8, Hoja
BI-26064 C.I.F.: B-95050357
Reservados todos los derechos. Queda prohibida la reproducción, distribución,
comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos
de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y
escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción
y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa
con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos,
a la que se manifiesta oposición expresa.
Contactar | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad | Mapa Web | Master El Correo