
El Athletic premió ayer a todos sus aficionados con un entrenamiento a puerta abierta en plena tarde de Reyes. Un buen plan para muchos seguidores rojiblancos o simples curiosos, que no dudaron en acercase a San Mamés para ver de cerca a sus jugadores. A pesar del mal tiempo y del frío, fueron miles los aficionados que se acercaron a La Catedral y se situaron en las localidades de tribuna principal. En ella se podían ver desde familias enteras hasta personas mayores, que no quisieron dejar pasar la oportunidad.
Quienes más disfrutaron de la sesión de entrenamiento fueron los más pequeños. La mayoría de ellos no quitaban los ojos del terreno de juego, donde sus ídolos realizaban estiramientos, carreras o jugadas de estrategia. De vez en cuándo se escuchaban algunos gritos: «¡Mira Iraola!» o «¡Ahí está Yeste!». Otros, como Mikel, de 8 años, sentado al lado del palco, preguntaba a su padre: «Ahí se sienta el 'presi' ¿no?». Los más aclamados por el público de entre todos los jugadores fueron sin duda los delanteros Fernando Llorente y Joseba Etxeberría.
Para muchos ésta fue la primera vez que entraban a San Mamés, como el caso de Ana Duffan, una bilbaína de 62 años. «Nunca había venido y estoy encantada. En un partido, con todas las gradas llenas, me imagino que será muy bonito», afirmó ilusionada. Ayer también fue la primera vez para los pequeños Naroa, Irati, Auritz e Ibai, quienes acompañados por sus padres se mostraban muy emocionados al ver a escasos metros a sus ídolos.
Para quien todo esto no fue una novedad fue para Edurne Ruiz, una bermeotarra que ya recibió un homenaje por sus bodas de oro como socia del Athletic con Arrate como presidente. «A mí el que más me gusta es Etxebe y también Yeste, a pesar del genio que tiene», bromeó. Uno de los aficionados que ayer estaba en las gradas y que vivirá con especial emoción el choque de mañana ante Osasuna es Pedro María, un navarro que lleva casi medio siglo en Bilbao. «Antes venía mucho a ver al Athletic a San Mamés. Gritaba muy alto para animarles y todos me respondían. Aunque soy navarro, soy rojiblanco a muerte», puntualizó.
Para hacer afición
Todos se mostraron encantados con la posibilidad de poder ver a los rojiblancos entrenar en el mejor de los escenarios, en La Catedral, y de manera gratuita. «Aquí los tenemos más cerca y no tenemos que ir a Lezama. Podían entrenar en San Mamés a puerta abierta más a menudo», declaró Jon, un joven seguir rojiblanco. El padre del pequeño Edur, de tan sólo 3 años, fue uno de los muchos aficionados que no dudaron en llevar a sus hijos a San Mamés para motivarles y hacer afición.
Entre los asistentes al entrenamiento también se encontraban aficionados rojiblancos de diferentes puntos de España como el caso de Carlota, una bilbaína de 10 años que actualmente reside en Madrid. «Soy del Athletic hasta la médula. Al colegio llevo una carpeta con todos los jugadores y si me dicen algo me da igual», declaró rotundamente.
De entre todos ellos se queda sin duda con Fernando Llorente, el delantero de Rincón del Soto. Su abuelo, sentado a su izquierda, se mostraba encantado con el entrenamiento. «Al Athletic lo veo muy bien, con mucho compromiso. Caparrós se ve que les mete mucha caña. Sino, lo mandamos para Utrera», bromeó.
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